La rosquilla es un dulce español típico en la Semana Santa, cuyo origen se remonta al antiguo Imperio romano, época en la que su receta se extendió a buen aparte de Europa y de la cuenca mediterránea.
Una rosquilla es un dulce frito u horneado hecho con distintos tipos de masa, desde una masa más o menos esponjosa hasta masas hojaldradas. Tiene forma toroide, es decir, forma de rosca, de ahí su nombre.
ROSQUILLAS
- 1 Taza de aceite
- 2 Tazas de azúcar
- 1 Taza de leche
- 2 Huevos
- 2 Cucharillas de levadura
- 1/2 kilo de harina
Ralladura de limón
Ponemos en un recipiente el aceite, el azúcar y la leche, lo mezclamos bien, añadimos los huevos bien batidos, la ralladura del limón, incorporamos la harina con la levadura, lo amasamos hasta que la masa se despegue.
Esparcimos en la encimera o por una superficie plana un poco de harina, echamos encima la masa, le añadimos harina si es preciso, hasta que tengamos una masa flexible que se despega de las manos.
Las rosquillas nos quedaran más esponjosas si trabajamos bien la masa.
Cogemos pequeñas porciones de masa y le damos la forma. Las freímos con abundante aceite, cuando esté bien caliente.
Le escurrimos bien colocandolas encima de papel de cocina.
Les añadimos azúcar glass.
( Si no dispongo limón para rallar, me gusta mezclar azúcar glas y canela en polvo, a gusto)

